Construyendo la Marca Ciudad de Quito para el Siglo XXI

Uno de los retos más importantes que enfrente Quito en el siglo XXI, es forjar una identidad distintiva que encapsule la esencia de la ciudad y de sus habitantes. Este desafío se materializa en la creación de la «marca ciudad», para que Quito pueda convertirse en una ciudad de marca, un concepto que va más allá de simples estrategias de promoción, aspirando a resaltar el sentido de pertenencia de los ciudadanos, dar a conocer la esencia de la ciudad a nivel mundial y proyectarla hacia un futuro sostenible a largo plazo.

Este proceso de construcción, se ha determinado que debe ser un compromiso colectivo, que involucre a todas y todos quienes vivimos en esta linda ciudad que cada día nos acoge con los brazos abiertos. La marca ciudad es un llamado a la comunidad, una invitación a los residentes a considerar a Quito no solo como un lugar para vivir y trabajar, sino como un espacio que les pertenece y que se construye a partir de sus experiencias. Al mismo tiempo, busca atraer inversionistas que vean en la ciudad no solo un sitio para colocar su capital, sino un entorno propicio para establecer empresas y contribuir al crecimiento económico. Un claro ejemplo es la marca I love NY, creada en el año 1977, cambió en la mente de sus ciudadanos, ya que pasaron de ser conocidos como la ciudad del miedo a la capital del mundo.

Los turistas y visitantes, por otro lado, deben percibir a Quito como un destino multifacético: cultural, de entretenimiento, de negocios y de descanso. La marca ciudad aspira a transformar a Quito en un punto de referencia global, no solo por su rica historia y belleza natural, sino también por su dinamismo económico y cultural.

En el 2024 existe toda la voluntad política para crear la marca ciudad entre todos y todas; y que esta sea convierta en uno de los motores de transformación que necesita la ciudad, ya que este ambicioso proyecto busca promotores interesados para construir y administrar juntos una marca ciudad que no solo se destaque en el presente, sino que también deje una huella duradera para las generaciones futuras.

Cabe recalcar que el éxito de una marca se mide por la apropiación que la comunidad hace de ella. En este sentido, la marca ciudad no puede ser impuesta desde arriba, sino que debe surgir de la participación activa de diversos sectores de la sociedad. Al contrario de las estrategias de gestión de marca tradicionales implementadas por municipios y gobiernos nacionales, la propuesta aquí es construir la marca ciudad de manera conjunta, involucrando a la comunidad, empresas, instituciones educativas y otros actores clave. Otro ejemplo que vale la pena conocer es el de la marca país Perú, la cual ha generado tanto sentido de pertenencia que los peruanos no quieren cambiarla por nada del mundo.

Ignasi de Delàs, presidente de European Cities Marketing, subraya la complejidad de la marca ciudad en la actualidad. Más allá de atraer inversiones privadas, cumbres políticas y eventos deportivos, la marca ciudad contribuye a la vital batalla por el empleo, la prosperidad y la calidad de vida de los ciudadanos. Es un proyecto que va más allá de la superficialidad de un logo o eslogan; es un compromiso profundo con el desarrollo integral de la ciudad y sus habitantes.

Por eso y por más, la creación de la marca ciudad para Quito en el siglo XXI es un viaje hacia la transformación colectiva. Al unir fuerzas y construir sobre la rica diversidad de la ciudad, podemos moldear una identidad que trascienda las fronteras y defina a Quito como un faro de progreso, cultura y calidad de vida. Este es un llamado a la acción, un compromiso para construir un futuro sostenible y próspero para la «Luz de América».

A continuación, te dejo un video donde se resume lo que se ha mencionado en este texto:

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